
Ayer fue mi primer día de prácticas como profesora de ELE, y la clase de conversación con los alumnos extranjeros estaba centrada en el mundo del tapeo. Antes de irnos al bar a poner en práctica todos los conocimientos adquiridos sobre las costumbres y usos de los españoles a la hora del aperitivo, había que explicar a los estudiantes las diferencias entre “ración”, “pincho” y “tapa”. ¡Cuál fue mi sorpresa cuando descubrí que ni yo misma, hablante nativa de español y futura profesora de ELE, sabía exactamente diferenciar un pincho de una tapa! La explicación que se dio en clase me convenció… pero quise investigar un poco más sobre este tema.
Tras consultar varias páginas en Internet, he sentido un gran alivio al darme cuenta de que hay una cierta controversia respecto al tema de las tapas y los pinchos, y que no está muy clara la diferencia entre unos y otros. Ya se sabe: “Mal de muchos….”.
La diferencia entre “ración” vs “tapa” o “pincho” resulta evidente para cualquier español: es una cuestión de cantidad o tamaño. Las raciones equivalen a un plato, son mucho más grandes que las tapas o pinchos, su precio es más elevado, y suelen pedirse para compartir entre varias personas. No obstante, el problema surge en el momento de diferenciar entre “tapa” y “pincho”.
La solución que ofrece la RAE no es muy satisfactoria, aunque nos encamina un poco hacia el núcleo de la cuestión:
pincho: m. Porción de comida tomada como aperitivo, que a veces se atraviesa con un palillo.
tapa: f. Pequeña porción de algún alimento que se sirve como acompañamiento de una bebida.
Digo que nos encamina hacia el meollo de la cuestión porque en la clase de ELE se explicó a los alumnos que la diferencia principal entre “tapa” y “pincho” es que la primera se ofrece de forma gratuita cuando pedimos algo de beber en un bar, mientras que el pincho suele pedirse por separado y tiene un coste adicional. Esto concuerda con la definición de la RAE, aunque no se mencione nada sobre el precio.
Asimismo, he encontrado en páginas especializadas algunos datos interesantes sobre el tema de las tapas:
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El pincho, tradicionalmente, consistía en una pequeña rebanada de pan sobre la que se colocaba una porción de comida, sujeta mediante un palillo (de ahí su nombre). No obstante, en la actualidad los pinchos no siempre se elaboran sobre una rebanada de pan, y no siempre vienen sujetos con un palillo. El pincho es un producto gastronómico típico del norte de España (País Vasco, Navarra, La Rioja y Cantabria), pero se ha ido extendiendo por el resto del país.
Mi experiencia personal es que la mayoría de los pinchos, efectivamente, hay que pedirlos aparte y tienen un coste adicional, pero, en muchos casos, su elaboración suele ser algo más compleja que la de las tapas.
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La tapa, por su parte, es un aperitivo que se toma en un bar acompañando a la bebida, y suele ser gratuito, sin coste adicional. No obstante, no en todas las regiones españolas existe la tradición de las tapas; en muchos bares, la bebida no se acompaña gratuitamente con ningún tipo de comida, por lo que si se desea tomar un piscolabis, hay que pagarlo aparte, aunque será algo más abundante que la tapa de cortesía.
Por poner un ejemplo ilustrativo, y sin ánimo de publicitar ningún establecimiento, Lizarrán sería el típico lugar de pinchos en el que la bebida no va acompañada de tapa, y si se desea comer algo, hay que elegir entre los diferentes pinchos que tienen expuestos en la barra (todos ellos con palillo). Si vamos a Cañas y Tapas y nos sentamos en la barra, comprobaremos (como su propio nombre indica) que si pedimos una caña, nos pondrán como aperitivo gratuito una tapa: croquetas, patatas, etc.
No pretendo que esta pequeña reflexión se convierta en una tesis sobre el mundo del tapeo… pero sí espero que pueda servir para despejar algunas dudas, especialmente en clase de ELE. Solo me queda decir para conluir… ¡Camarero, una de mero!
Miguel Ángel García dijo:
3 abril 2009 a 08:24
Hola Paloma.
¡¡Enhorabuena!!
Te ha quedado un blog muy bonito y tu primera entrada me encanta, es muy interesante ya que recoge una experiencia de clase y aporta una perspectiva nueva.
Fenomenal
Un saludo
Miguel
Amalia dijo:
4 abril 2009 a 17:21
¡Hola!
Me ha parecido muy interesante tu diferenciación, aunque creo que también es una cuestión regional, es decir, en cada lugar se usa una terminología u otra, y así por ejemplo, en Salamanca decimos “vamos de pinchos”, mientras que en Madrid se dice “vamos de tapas”. Un saludo.
geminis23 dijo:
4 abril 2009 a 20:04
¡Efectivamente, Amalia!
Gracias por el apunte. En muchos sitios llaman pinchos a las tapas, y en otros muchos, tapas a los pinchos… depende de la región en la que nos encontremos y, yo creo, de la costumbre de los bares de la zona. La cuestión está en si hay que pagarlo aparte o viene incluido con la bebida. En una misma ciudad, algunos bares ponen la tapa gratuita, mientras que en el bar de al lado a lo mejor hay que pagar una cantidad aparte… No obstante, yo creo que el hecho de decir “vamos de tapas” o “vamos de pinchos” viene determinado por la costumbre más o menos extendida que haya en cada ciudad. Por ejemplo, si en una ciudad lo normal es que la caña venga acompañada de una tapa de cortesía, supongo que la expresión más habitual será “vamos de tapas”; mientras que si lo normal es que la bebida no incluya tapa, sino que hay que pagar por el pincho que queramos tomar, lo habitual entre la gente será decir: “vamos de pinchos”. ¿Puede ser?
De todas formas, hablando de Salamanca, me está viniendo a la mente el Plus Ultra, al lado de la Plaza Mayor, y sus pinchos en la barra. ¡Riquísimos! Ante estas delicias, entiendo que los salmantinos digáis “ir de pinchos” y no “ir de tapas”.
Un saludo y ¡gracias por tu comentario!
Paloma
Fiorella dijo:
7 abril 2009 a 17:52
Hola Paloma!!
He revisado tu blog y me ha parecido muy interesante!!
La primera entrada tiene una carga reflexiva que me permite preguntarme en qué medida los visitantes hispanoamericanos, ponemos de nuestra parte para conseguir la tan ansiada integración…
Saludos
geminis23 dijo:
7 abril 2009 a 19:52
¡Fiorellina!
Ya sabes… todo depende de las ganas que le ponga cada uno…
Un beso y ¡disfruta de las vacaciones!